Antes de presentar los diferentes tipos de energías renovables, hay que entender que toda aquella energía que puede ser obtenida a partir de fuentes que, bien sea por su capacidad de regenerarse por procesos naturales o por la gran cantidad de energía que puede generar, se considera tácitamente renovable. Entre los principales tipos de energías renovables se consideran la luz solar, el agua, el viento y la biomasa. Estas se caracterizan porque:

  • Son respetuosas con el medio ambiente. Es decir, las energías renovables ayudan a reducir la emisión de gases de efecto invernadero, de esta manera contribuyen a cuidar el planeta y detienen el calentamiento global. Además, ayudan a preservar por más tiempo los recursos de la naturaleza. Se ha estimado que, si el uso de fuentes renovables para la generación de energía se duplicará para el año 2030, las emisiones de gases atmosféricos contaminantes, se reducirían potencialmente.  
  • Son ilimitadas e inagotables. Al derivarse de fuentes naturales renovables, tienen la capacidad de adaptarse a los ciclos de la naturaleza y, en consecuencia, nunca se agotan, de modo que favorecen el desarrollo de un sistema energético sostenible y muy eficiente.
  • Son autóctonas. Las energías renovables reducen la dependencia energética del exterior e impulsan el progreso económico de la región.

Adicionalmente, los tipos de energías renovables poseen un potencial energético increíblemente mayor que los combustibles fósiles. De hecho, pueden enfrentar aumentos rápidos y crecientes de la demanda en el mercado de la energía, asegurando la estabilidad y la seguridad de los precios.

En este post vamos a hablar sobre los 7 diferentes tipos de energías renovables que muy bien pueden aprovecharse en equilibrio con el medio ambiente.

 

Tipos de Energías Renovables

 

Los 7 principales Tipos de Energías Renovables

Como hemos dicho, las energías renovables pueden generarse de manera continua a partir de la naturaleza, lo que significa que son ilimitadas, no obstante, hay que saber aprovecharlas de forma consciente y respetar los ciclos de regeneración.  

Los 7 tipos de energías renovables de los que vamos a hablar a continuación, presentan características comunes como la sostenibilidad, la abundancia, la facilidad de reposición y lo respetuosas que son con el entorno

1. Energía Solar

Dos tipos de energías renovables son producidos por el sol: una, generada por la luz, la energía fotovoltaica y otra, producida por el calor, la energía termosolar. La diferencia entre estas dos formas de energía es que la energía solar fotovoltaica, genera electricidad directamente, mientras que la energía térmica se basa en el aprovechamiento de la energía solar para producir calor.

La energía solar fotovoltaica puede obtenerse a través de paneles solares y colectores térmicos. Hoy en día se ha desarrollado mucho el uso de placas solares que utilizan celdas o células que convierten la luz (fotones) en electricidad (electrones). Esta conversión es posible gracias al efecto fotoeléctrico, en donde ciertos materiales absorben los fotones y liberan electrones con lo que generan electricidad.

Para suministrar calor, los colectores o espejos térmicos absorben calor y lo concentran, para luego transferirlo mediante un fluido para su aprovechamiento en viviendas o edificaciones. El calor también puede utilizarse para producir energía solar termoeléctrica.

2. Energía Eólica

Este tipo de energía renovable se obtiene a partir de la fuerza del viento. El viento genera la energía cinética que se obtiene por el movimiento que provoca cuando mueve las palas de un aerogenerador que está conectado a una turbina en donde, finalmente, se convierte la energía del giro en energía eléctrica.

Puede ocurrir que, debido a la inconstancia de la velocidad del viento a lo largo del tiempo, la producción de energía eléctrica puede estar limitada. No obstante, grandes empresas de energía eólica han creado parques repletos de molinos de viento (sobre todo frente al mar, debido a la estabilidad del viento) para proveer de iluminación y electricidad a ciudades y algunas regiones.

3. Energía Hidráulica

Indudablemente, la naturaleza es un enorme recurso energético, solo que debemos ser conscientes de sus limitaciones y potencialidades. El ciclo natural del agua forma parte de ese regalo de la naturaleza para generar energía. Y es que, el movimiento del agua creado por este ciclo puede aprovecharse eficientemente. Los generadores de energía de grandes represas pueden ponerse en movimiento gracias a la fuerza del agua de los ríos. Esto produce energía hidráulica o hidroeléctrica.

Se trata de uno de los tipos de energías renovables que no genera gases tóxicos ni otro tipo de residuo, lo que significa que la energía hidráulica es muy respetuosa con el entorno. Adicionalmente y a diferencia de las energías eólica y solar, los costes de mantenimiento y de operatividad son bastante bajos.

La energía hidroeléctrica se puede considerar inagotable y no contaminante. No obstante, la construcción de sistemas de retención del caudal de agua o de presas, puede generar un impacto ambiental de importancia, al generar alteraciones en los ecosistemas.

4. Energía Geotérmica

Ahora pasamos del sol, el viento y el agua a la energía que nos provee la tierra. Se trata de la energía geotérmica. Y es que la Tierra emite calor, y esta es una interesante fuente de energía. La energía geotérmica producida en el interior de la corteza terrestre es otro de los tipos de energías renovables. Está presente en los fluidos del suelo, las rocas y se extiende hasta el magna. Mediante la excavación de depósitos subterráneos se puede aprovechar esta energía. Durante este proceso se recolecta el vapor y el agua caliente para generar energía eléctrica.  

La energía geotérmica es una buena alternativa para generar energía térmica, no sólo para uso doméstico, sino también para la industria.

5. Energía del Mar

La energía proveniente de fuentes marinas, tiene que ver con el tipo de energía que se aprovecha de los mares y los océanos. Y está, en función del proceso, se puede aprovechar de diferentes formas:

  • Mareomotriz. La energía mareomotriz se genera gracias a la subida y bajada del agua causada por los efectos de gravedad de la luna y el sol (mareas).  
  • Maremotérmica. Este tipo de energía se obtiene de las diferencias de temperatura entre las aguas superficiales y las profundas.
  • Undimotriz. La energía undimotriz tiene que ver con la energía que se obtiene de la fuerza de las olas, específicamente, del movimiento que estas tienen.
  • Azul. Conocida también como potencia osmótica, la energía azul se obtiene por diferencia de concentración salina entre el mar y los ríos, a través de mecanismos osmóticos.

6. Biomasa y Biogás

Generar energía a partir de materia orgánica es otro tipo de energías renovables, en este caso particular, vinculada con el gas y la energía eléctrica. Efectivamente, para hablar del biogás, necesitamos tratar la biomasa. Pero, ¿Qué es la biomasa? Precisamente, cuando nos referimos a los residuos orgánicos provenientes de plantas o animales que sean susceptibles de usarse como fuente energética, estamos hablando de biomasa. Es decir, la biomasa se crea a partir de la quema de materia orgánica (plantas y animales).

Para producir biogás (un gas compuesto principalmente por metano (CH4) y dióxido de carbono (CO2), cuyas proporciones dependen de la composición de la materia orgánica a partir de la cual se ha generado); se requieren digestores anaerobios que sean capaces de procesar los residuos de la biomasa y, tras su procesamiento, generar el biogás.

Este proceso suele llevarse a cabo a partir de las plantas de tratamiento de aguas contaminadas y los vertederos de basura, ya que estos están llenos de bacterias anaerobias, microorganismos que descomponen los desechos de manera natural. Durante el proceso de descomposición, se genera biogás, el cual se utiliza para generar electricidad.

 

Tipos de Energías Renovables

 

 

7. Bioetanol y Biodiésel

El bioetanol y el biodiésel se consideran combustibles que derivan de energías renovables menos contaminantes que las que se generan a partir del petróleo, el carbón o el gas natural.

El bioetanol es un biocombustible limpio que se produce a partir de residuos o de cultivos sostenibles de almidón, maíz, trigo, caña de azúcar, plantas de sorgo, etc. Y, al ser una biomasa de origen vegetal, se considera uno de los tipos de energías renovables, y su uso reduce grandemente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Por su parte, el biodiésel es un combustible 100% biodegradable y 100% vegetal. De forma que estamos en presencia de uno de los tipos de energías renovables inagotables que no genera residuos tóxicos, ni para el hombre ni para el ambiente. Para producir biodiésel se lleva a cabo un proceso de refinado partiendo de una amplia gama de grasas y aceites. El biodiésel puede usarse no solo para poner en marcha motores diésel, sino también para producir calor y energía.