Cuando se habla de tipos de placas solares, no es posible quedarse en una simple clasificación en función de su aplicación, ya que la realidad es que existen tantas como se quiera agrupar.

En este sentido, notaremos que de acuerdo a su aplicación, los paneles solares se pueden dividir en paneles solares fotovoltaicos, paneles solares térmicas y paneles solares híbridos, las cuales resultan de la combinación de las dos anteriores.

Pero a su vez, dentro de cada uno de esos grandes grupos, existen subdivisiones y nuevos tipos de placas solares, de acuerdo a su tecnología, a la potencia, intensidad, número de células, entre otros. 

Conocer mejor estas energías renovables es importante para poder darle un buen uso y aprovechamiento a los recursos naturales que tenemos al alcance de la mano. De esta manera, no sólo estaremos contribuyendo con el medio ambiente, sino también con nuestro bolsillo.

Pues bien, hoy te presentamos todos los tipos de paneles solares que existen para que sepas cómo funcionan las placas solares. En primer lugar, analizaremos su clasificación de acuerdo a la energía que produce. Luego, observaremos que el abanico varía en relación al tipo de tecnología que utiliza y al número de células solares que contiene.

 

Placas Solares

 

 

Tipos de Placas Solares

Como ya te adelantamos, existe una gran variedad de marcas de placas solares. Cada uno de ellos responde a la finalidad que persigue y posee características propias que lo diferencian de las otras placas.

A continuación te explicaremos los tipos de paneles solares que existen, para que puedas escoger el que se adecúe a tus necesidades y objetivos. También te explicaremos cómo instalar paneles solares fotovoltaicos para que conozcas mejor el procedimiento.

En general, se destacan 3 grandes tipos:

  • Placas fotovoltaicas
  • Placas térmicas
  • Placas híbridas

 

Placas Fotovoltaicas

Para llevar a cabo la energía solar fotovoltaica es necesaria la instalación de placas solares, las cuales están compuestas por celdas fotovoltaicas de silicio, las cuales, por medio del efecto fotoeléctrico, son las encargadas de transformar la radiación del sol en electricidad, en forma de corriente continua. 

Una vez que se hace la conexión con un inversor, se transforma la corriente continua a corriente alterna, la cual es utilizada de forma doméstica. 

Dentro de estos paneles, existen varios tipos de placas, como por ejemplo, de acuerdo a su tecnología.

  • Placas Monocristalinas

Estas placas reciben su nombre ya que están compuestas por células de silicio monocristalino. A comparación de las dos que restan, éstas son las que mejor eficiencia ofrecen, ya que ronda entre un 19% – 20%. Aún así, son las más caras debido a que el coste de su proceso de fabricación es más elevado. Se pueden diferenciar a simple vista por su color negro y las esquinas rebajadas.

  • Placas Policristalinas

En el caso de estas placas, se componen por células fotovoltaicas de silicio policristalino y se diferencian de las anteriores porque su color es azul más intenso y la eficiencia se reduce a un 17% – 18%. Eso sí, su proceso de fabricación es más económico, como así también el valor de estos módulos fotovoltaicos.

  • Amorfos 

Este tipo de placas casi no se utilizan ya debido a su baja eficiencia. Además, no son recomendadas para uso doméstico. De igual manera, el proceso de fabricación es el más sencillo de los tres, por lo que es el más barato.  

Ahora pasamos a explicarte los tipos según el número de células solares:

  • Placas Fotovoltaicas de 36 células solares

Estas placas se encuentran pensadas y diseñadas para un uso especial y de pequeña dimensión. Posee una potencia de, aproximadamente, unos 150W y se utilizan para placas de 12V.

  • Placas de 60 células y 120 medias células

En este caso, la potencia casi duplica a la anterior, ya que varía entre 320W y 340W, perfectas para instalaciones de autoconsumo, pero siempre utilizando un regulador de carga.  

  • Placas de 72 células y 144 medias células

Estos tipos de placas tienen una potencia parecida a la de 60 células, ya que se encuentran en un rango entre 385W y 415W. De igual manera pueden utilizarse para instalaciones de autoconsumo y para cargar batería para placas solares 24V.

Placas Térmicas

En segundo lugar encontramos las placas solares térmicas, o también conocido como colector solar. En este caso, se trata de captar la radiación de la energía del sol, para transformarla en energía térmica. 

En otras palabras, aprovechar la energía térmica supone un ahorro económico también, puesto que son aptas para instalaciones de autoconsumo. Con ella es posible calentar agua, calefaccionar ambientes, iluminar, climatizar piscinas, entre otros usos.

Entre los diferentes tipos de placas térmicas podemos distinguir entre los captadores planos, captadores de tubo al vacío y los colectores de alta temperatura:

  • Placas térmicas con captadores planos

Estas placas solares están formadas por una plancha de metal soldada por la que pasan diferentes tubos circulantes, en los que el agua que corre se calienta. Para lograr absorber mejor la radiación solar, la plancha metálica y los tubos deben ser de un color negro intenso

Las placas solares térmicas planas cuentan con una cobertura transparente que funciona como aislación térmica. Estos pueden alcanzar temperaturas de hasta 150ºC, por lo que se utilizan en la producción de vapor para el accionar de turbinas, las cuales, mediante el movimiento, dan lugar a la generación eléctrica.

  • Colectores solares con tubos al vacío

Y luego están los colectores solares con tubos al vacío. Como su nombre lo indica, se trata de colectores formados por tubos individuales que cumplen la función de tuberías por las cuales circula el calor. Se encuentran pegados entre sí para absorber el calor en la primera capa.

Estos son los que mayor rendimiento tienen, ya que, gracias al mismo vacío que se forma en cada tubo, logran calentar el fluido a temperaturas más altas. Eso sí, los costes en este caso son más elevados debido a la tecnología utilizada.

  • Colectores de altas temperaturas

Por último presentamos los colectores de altas temperaturas, los cuales están diseñados para un uso industrial mucho más grande. En este caso, a través de los espejos parabólicos se calienta el fluido a altas temperaturas, que, de acuerdo a los grados que llegue, ya se los considera hornos solares.

Placas Híbridas

Y en tercer lugar te presentamos los paneles solares híbridos, los cuales son una combinación entre las tecnologías térmicas y las fotovoltaicas, en un mismo módulo o panel. A diferencia de las dos placas solares anteriores, este panel tiene la capacidad de generar simultáneamente electricidad y calor.

Una de las principales ventajas de estas placas, es que al mezclar dos tecnologías, suponen un ahorro de espacio necesario para aprovechar mejor la energía solar, ya que en vez de utilizar dos diferentes, con uno solo basta. Se presenta como una excelente opción para aquellos sitios en los que se demande ambos tipos de energías solares.

Y como era de esperar, también encontramos diferentes tipos de placas solares híbridas, las cuales se dividen en paneles de generación 0, paneles de primera generación y paneles de segunda generación:

  • Placas híbridas de generación 0

Las placas solares de generación 0 son el primer modelo creado de las placas híbridas, es decir, son las más básicas que existen. Este tipo de paneles solares está compuesto por células solares fotovoltaicas, conexiones especiales para el cableado eléctrico y un absorbedor de calor. Al no contar con aislamiento, no alcanza demasiada temperatura.

  • Placas híbridas de primera generación

En el caso de las placas híbridas de primera generación, al no disponer de una capa térmica, trabajan a menor temperatura, lo que los vuelve ideales para los sitios calurosos, donde lo que se busca es estimular la placa fotovoltaica. Es uno de los paneles más comercializados.

  • Placas híbridas de segunda generación

Por último, estas placas se diferencian de las dos anteriores porque poseen una capa aislante transparente frontal, lo que lo vuelve ideal ya que concentra todo el calor dentro y lo aprovecha de mejor manera. Con esto se consigue una baja en las pérdidas del calor y un considerable aumento en el rendimiento térmico de la placa.

 

Placas Solares

Por último, es muy importante recordar que si bien los tipos de placas solares son muchos, ya que pueden clasificarse por las diferentes características, hay que destacar, sobre todo, los tres principales de los que derivan los demás: térmicas, híbridas y fotovoltaicas.